Una tormenta solar provoca la destrucción del 80% de los satélites de Starlink lanzados este mes

Una tormenta solar provoca la destrucción del 80% de los satélites de Starlink lanzados este mes

40 de los 49 satélites Starlink que la compañía de Elon Musk lanzó en febrero quedarán destruidos. Así lo ha determinado la propia SpaceX, que en un comunicado explica que una tormenta geomagnética ha afectado a sus satélites para dar internet.

El pasado 3 de febrero se lanzaron junto al Falcon 9 hasta 49 satélites Starlink a la órbita baja de la Tierra. Pero resulta que han empezado a caer debido a una tormenta solar que ha causado «hasta un 50% más de resistencia que durante los lanzamientos anteriores», explican desde SpaceX. Es decir, los satélites lanzaron no pudieron alcanzar su órbita adecuada alrededor de la Tierra y debido a esto quedarán desintegrados con la atmósfera en lugar de alcanzar su destino.

Las tormentas solares: enemigo directo de Internet

A finales de enero, un usuario español vio como un satélite de Starlink se desintegraba al reentrar en la atmósfera, lo que provocó una especie de bola de fuego que cruzó toda España y acabó cayendo en el mar Cantábrico. La caída de satélites Starlink no es un hecho aislado, aunque desde SpaceX explican que los satélites que se salen de la órbita tienen un riesgo de colisión cero, ya que por diseño se evita que se creen desechos orbitales que puedan llegar a tocar el suelo.

No es por tanto el riesgo de colisión lo que preocupa a SpaceX, sino el buen funcionamiento de gran parte de los satélites. La compañía explica que intentaron que planearan hacia una órbita estable con un «modo seguro», pero no han conseguido salvarlos. 40 de 49 satélites, lo que representa aproximadamente el 80%, de los lanzados en febrero han sido destruidos o van a quedar destruidos próximamente.

Las tormentas geomagnéticas o solares son una perturbación temporal que puede ser causada por una onda de choque de viento solar y que interactúa con el campo magnético terrestre. Las tormentas hacen que la atmósfera se caliente y que aumente la densidad atmosférica en las bajas altitudes del despliegue.

Los datos de GPS de los satélites sugieren que la severidad de la tormenta aumentó la resistencia en un 50% respecto a anteriores lanzamientos.