Ovetense y Menonita protagonizaron una «Novela» tras matrimonio.

Ovetense y Menonita protagonizaron una «Novela» tras matrimonio.

Una mujer de Coronel Oviedo y un joven menonita de San Pedro se casaron y causaron alboroto en la colonia Manitoba. Hubo denuncia e intento de rescate, pero “el amor” pudo más. Los colonos menonitas de San Pedro se mantienen muy cerrados en sus costumbres y la boda fue considerada un atentado contra sus convicciones religiosas.

Una docente de Coronel Oviedo y un colono menonita de 22 años del departamento de San Pedro protagonizaron una “novela de amor”, desafiando las costumbres y la religión. La situación sacude y moviliza a toda la colonia de Manitoba. Hubo un fuerte intento de “rescatar” al joven, pero el pudo amor pudo más.

La historia de amor entre Sandra Paredes y Abrahán Fehr se desarrolló en medio de muchas dificultades, sobre todo desafiando las barreras de la religión y las férreas costumbres menonitas, una comunidad que en esta zona del país es muy cerrada a toda influencia externa.

La recién casada asegura que está embarazada, por lo cual el menonita decidió escaparse de su casa -en la camioneta de su padre- para casarse en Coronel Oviedo y formalizar de esa manera su relación.

La familia del menonita y toda la colonia, al sospechar lo que estaba en ciernes, tomó medidas drásticas.

Luna de Miel en la Comisaria

«Lo primero: el padre del menonita denunció a su hijo por apropiación, ya que este se llevó su camioneta. La Policía detuvo a la pareja de recién casados, que no tuvo otra que posponer el tradicional viaje de “luna de miel”, hacer una escala en la Comisaría de Santa Rosa del Aguaray y después presentarse a declarar ante la fiscalía.

El padre recuperó la camioneta y hubo un fuerte cruce entre la pareja de recién casados, quienes -con el apoyo de su abogada- se enfrentaron a toda la comunidad menonita que pretendía “rescatar” a Abrahán de los flechazos del inquieto querubín “San Valentín”.

La novela tuvo su punto más alto cuando una menonita aseguró ser novia de Abrahán, todo en un intento de separar a los recién casados. Pero la pareja se mantuvo firme, logró su libertad y se trasladó a Coronel Oviedo para vivir a pleno su amor.

Los menonitas se mantienen fuertes en las costumbres religiosas. La mayoría de las mujeres solo hablan alemán, no cuentan con televisores en sus casas y trabajan en el sistema cooperativo, las niñas acuden durante 6 años a la escuela y los varones 7 años.

Estas son solo algunas de las características de esta comunidad que se aferra a sus costumbres.»

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